El Congreso de Perú votó el martes para destituir al presidente interino José Jerí de su cargo mientras enfrenta acusaciones de corrupción, lo que desencadenó una nueva ola de inestabilidad política a pocas semanas de las elecciones presidenciales y congresuales del país en abril.
Jerí está bajo investigación preliminar por corrupción y tráfico de influencias, derivada de una serie de reuniones no reveladas con dos ejecutivos chinos.
La destitución de Jerí es el último capítulo de una prolongada crisis política en un país que ha tenido siete presidentes desde 2016 y que está a punto de celebrar elecciones generales en medio de una protesta pública generalizada por el aumento de los delitos violentos.
La votación sobre el líder interino tendrá lugar el miércoles, después de que los legisladores registren a sus candidatos.
Las acusaciones contra Jerí surgieron a raíz de una filtración sobre una reunión clandestina en diciembre con dos ejecutivos chinos. Uno de los asistentes tiene contratos gubernamentales vigentes, mientras que el otro está siendo investigado por su presunta participación en una operación de tala ilegal.